Alberto Fabra pide a Fomento que “respete” la solución que traslade Mario Flores como mediador
El Ayuntamiento de Castellón confía en que la renovación de la cúpula del Gobierno acometida por el presidente del Ejecutivo antes de las vacaciones de Semana Santa contribuya a acercar posturas entre ambas partes, en especial por lo que se refiere a los grandes proyectos pendientes en materia de infraestructuras y, en concreto, en relación al polémico desdoblamiento de la carretera N-340 a su paso por la Magdalena, actualmente en manos de los tribunales.
Después de que el conseller de Infraestructuras y Transporte, Mario Flores, se ofreciera el miércoles como mediador entre ambas instituciones para consensuar un nuevo trazado que no suponga afección alguna para el paraje natural municipal, el alcalde de la capital de La Plana, Alberto Fabra, expresó ayer su “confianza” en encontrar “cuanto antes una solución pactada” para el citado vial.
El primer edil castellonense espera que la sustitución de Magdalena Álvarez por José Blanco también se traduzca en un cambio de actitud en Madrid que favorezca los intereses de la ciudad y dé respuesta a sus necesidades de comunicación viaria.
“Parece ser que las dos partes hemos logrado encontrar un mediador de confianza y estamos convencidos de que vamos a encontrar por fin la mejor solución para Castellón”, dijo Fabra, en referencia a Mario Flores. En ese sentido, el alcalde de Castellón expresó además su “deseo” de que el Ministerio de Fomento “respete esta vez la solución que el propio conseller le proponga, porque sin duda será la mejor posible para la ciudad”.
Y es que Flores no es el primer conseller que intercede ante Madrid para buscar una solución pactada sobre el futuro vial. Su antecesor en el cargo, José Ramón García Antón, ya intentó mediar durante 2006 entre los consistorios de Castellón y Benicàssim para elevar al Ministerio un trazado común y desbloquear el desdoblamiento, que colea desde 2003, cuando se expuso al público el proyecto del estudio informativo. Sin embargo, los diversos intentos de acercamiento no se han traducido resultados positivos hasta la fecha y sólo han servido para ensanchar todavía más las grietas.
A lo largo de los seis últimos años, las reuniones de los máximos representantes del Ayuntamiento de Castellón con los diversos titulares de la cartera de Fomento o las solicitudes de encuentros para tratar de hacer borrón y cuenta nueva con el fin de negociar alternativas también han sido abundantes. Sin embargo, el equipo de gobierno municipal popular siempre ha acusado a Fomento de “falta de voluntad política” para aceptar el cambio de planteamiento que llevó al Consistorio a redefinir el trazado previsto inicialmente, con el fin de evitar daños en la Magdalena.

















